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La organización humanitaria levantará una tienda de campaña en Atocha

CARITAS ESPAÑOLA APOYA LA ACCION DEL MOVIMIENTO 0’7 EN DEMANDA DE SOLUCIONES JUSTAS PARA LA DEUDA EXTERNA

        Madrid, 10 de noviembre de 1999.-  Cáritas Española mediante la instalación de una tienda de campaña se adhiere a la iniciativa emprendida por el Movimiento 0’7 de organizar una acampada a la entrada de la estación de trenes de Atocha (Madrid). Hay que recordar que el objetivo de esta nueva acción de calle de los integrantes del Movimiento 0’7, que se inició el pasado sábado, persigue dar difusión a las propuestas de la campaña “Deuda Externa ¿Deuda Eterna?” acerca de la necesidad de ofrecer soluciones a más de mil millones de personas, que viven en el Sur del Planeta y que son víctimas de las consecuencias de la deuda externa. Cáritas Española, que valora la aportación que el Movimiento 0'7 ha hecho en relación a los cambios que se han producido en los últimos años en el terreno de la cooperación al desarrollo en España, quiere unirse así a una acción puntual que tendrá un eco más amplio en las movilizaciones previstas para los días 13 y 14 de noviembre (próximos sábado y domingo), en todo el Estado y que aprovecharán, que sólo faltan 50 días para el año 2000, para denunciar una vez más la terrible injusticia que supone la existencia de la deuda externa.

        La campaña “Deuda Externa ¿Deuda Eterna?”, que agrupa a más de 400 organizaciones sociales de todo el Estado, lleva un año de andadura y ha sido promovida por cuatro organizaciones católicas: CONFER (Confederación Española de Religiosos y Religiosas), Justicia y Paz, Manos Unidas y Cáritas Española. Hasta el momento, esta campaña ya ha recogido en España más de 700.000 firmas de personas que solicitan la condonación o reducción de la deuda externa para los países más pobres y más endeudados.
 
 

CiU propone crear una Comisión en el Senado para discutir posibles alternativas
EL GOBIERNO ESPAÑOL OBSTACULIZA INCIATIVAS QUE PRETENDEN ABRIR  UN DEBATE EN EL PARLAMENTO SOBRE LA DEUDA EXTERNA

    Madrid,  jueves 10 de junio de 1999.- España es acreedor de 1,7 billones de pesetas en concepto de deuda externa. Desde la campaña “Deuda Externa ¿Deuda Eterna?”, plataforma que agrupa a doscientas cincuenta organizaciones sociales de todo el Estado español, se decidió, entre otras acciones, abrir espacios de diálogo con  responsables del Ministerio de Economía, con el fin de hacerle llegar las propuestas de esta iniciativa popular que persigue el alivio de uno de los principales obstáculos para  el desarrollo de gran parte de los países más pobres del Planeta.

    Desde un primer momento,  Economía se manifestó una oposición frontal a aceptar la propuesta de la campaña en cuanto a un plan amplio condonación de la deuda que mantienen con España los países más pobres y más endeudados. Sí se mostró cierta apertura para dialogar sobre los casos de algunos países.  Paralelamente, durante 1999 el Gobierno de Aznar ha aprobado los primeros programas de conversión de deuda por desarrollo, sobre la base de montantes modestos, en los casos de Perú (conversión a cambio de proyectos de puesta en marcha de cultivos alternativos a la coca) y Costa Rica (conversión por programas de protección del medioambiente). No obstante, desde la campaña “Deuda Externa ¿Deuda Eterna?” se ha detectado en la Administración una fuerte reticencia a entender las soluciones de la deuda en el marco de la Ayuda Oficial al Desarrollo(AOD), línea de trabajo que ha tenido un notable éxito en Gobiernos como el alemán, canadiense , británico o suizo..

Diálogo con los grupos parlamentarios

    Otra de las acciones de sensibilización emprendida desde la campaña, ha tenido a los parlamentarios miembros en la Comisión de Cooperación del Congreso, como principales destinatarios. Tras algunas reuniones y contactos informales mantenidos con  diputados de PP, PSOE, IU, CiU, PNV, EA y CC,  ha trascendido un enorme interés de parte de todas las formaciones en cuanto a que estamos en una coyuntura idónea para abordar soluciones respecto a la deuda externa, involucrando a las más altas instancias del sistema parlamentario. A la propuesta que realizó en el mes de marzo el parlamentario de CiU, acerca de la  posibilidad de crear una Subcomisión  sobre Deuda Externa dentro de la Comisión de Cooperación del Congreso de los Diputados; el talante del Ministerio de Economía, no ha sido de colaboración para que esta idea se hiciera realidad. Una nueva iniciativa de CiU, que propone la creación de una Comisión en el Senado, que estaría en funcionamiento a partir del próximo periodo parlamentario y en la que se podrá analizar el problema de la deuda externa, se convierte en estos momentos en el mecanismo más útil para que la Cámara Alta aborde medidas de generosidad presupuestaria con un asunto que exige de soluciones políticas urgentes.

     “Cumbre del G-8: el mundo entero va a estar pendiente de las decisiones que se tomen en torno a la deuda externa en Colonia, el próximo 19 de junio”.

    Los organismos financieros internacionales deben mostrarse generosos con los países afectados por la guerra

La deuda externa quintuplica la Ayuda Oficial al Desarrollo
EL MUNDO POBRE DEVUELVE AL MUNDO RICO
CINCO VECES MÁS DE LO QUE RECIBE DE ÉSTE, EN CONCEPTO DE DESARROLLO

    Madrid, miércoles 9 de junio.-  Mil trescientos millones de seres humanos, viven, a las puertas del siglo XXI,  con menos de 225 pesetas al día según el último informe del BM. Ante esta realidad que golpea  cualquier conciencia con una mínima sensibilidad ética, los países desarrollados responden destinando como media, un 0,22% de su PIB a la Ayuda Oficial al Desarrollo, unas partidas que  pretenden atender a las necesidades básicas de los países del Sur . Esta cantidad aún siendo importante, queda muy alejada del compromiso del 0’7%, asumido por el mundo rico en el marco de Naciones Unidas.

    Sin embargo, la dimensión de la injusticia en el mundo queda mucho mejor retratada si establecemos comparaciones entre la AOD destinada por las naciones desarrolladas a paliar la pobreza en los Países en Vías de Desarrollo (PVD), y los flujos de capital que viajan de Sur a Norte, en concepto del pago de la deuda externa. En 1997 (el dato más reciente del que se dispone) se abonaron, en concepto de deuda externa, 40 billones de pesetas a Estados del Norte, bancos privados y organismo financieros internacionales (FMI y BM). En ese mismo periodo, la AOD total ascendió a cerca de 7,5 billones de pesetas, menos de una quinta parte del dinero devuelto por los países deudores.

Mozambique y Nicaragua

    Pese a la crudeza de los datos que hacía  público el PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo) en su último informe: más de 2.500 millones de personas sobreviven de milagro a una pobreza que mata a 35.000 niños y niñas al día; la diferencia existente entre la cifra del AOD y la de devolución de la deuda, ha crecido en favor de la segunda, de forma preocupante en los últimos seis años (la triplicaba en 1993 y era 3,8 veces superior en 1995). Mozambique y Nicaragua, los dos países que cuentan con el dudoso “honor” de ser los que más endeudados porcentualmente, son dos buenos ejemplos de la auténtica dimesión que adquirido el problema de la deuda externa para las poblaciones pobre del Planeta. En Mozambique la renta per cápita es de 90 dólares y la deuda externa per cápita alcanza los 307 dólares. Si miramos el caso nicaragüense, las diferencias no son grandes: con una renta por habitante de 410 dólares, a cada habitante de Nicaragua le tocan 1.185 dólares de deuda.
 

LA DEUDA EXTERNA APLASTA A LOS BALCANES

    Madrid, 8 de junio de 1999.-  Para los países balcánicos, a la crisis económica que sufren hay que añadir el peso que supone para sus arcas la obligación de devolver una deuda externa que ya  han pagado con creces. El futuro de la reconstrucción de Albania, Macedonia y la República Yugoslava, los tres países más castigados por la guerra, no termina de quedar claro si se escuchan las declaraciones ambiguas de los últimos días. Sobre la posibilidad de condonar o aliviar la enorme carga que representa pagar la deuda externa, nadie parece interesado en pronunciarse.

    De  acuerdo con los datos facilitados por el Pentágono, la guerra contra Yugoslavia cuesta diariamente a la OTAN 200 millones de dólares (32.200 millones de pesetas). Para el Financial Times, el coste total de la contienda hay que situarlo en 1,13 billones de pesetas. Estimaciones recientes cifran la reconstrucción de Yugoslavia en una cantidad superior a los 16 billones de pesetas. Mientras, desde la UE se asegura que el resto de los países balcánicos necesitarían 30.000 millones de dólares (4,8 billones de pesetas), para salir a flote. La deuda externa de la República Yugoslava asciende a  2,16 billones de pesetas.

    Albania mantiene una deuda cercana a los 125.741 millones de pesetas y, pese que ya ha pedido al Club de París que se la condonen, todavía no ha recibido ninguna respuesta que le haga albergar algún tipo de esperanzas.  El Gobierno de Majko  ha pedido hasta el momento a la comunidad internacional una ayuda de 180.000 millones de pesetas, una cantidad similar al montante total de la deuda que le queda por pagar. Macedonia, con una deuda  externa total de 267.099 millones de pesetas, ha solicitado una moratoria en el pago de una deuda que, sólo en 1999, le va a suponer un desembolso de 24.000 millones de pesetas. Pese a las voces que han exigido a los organismos financieros internacionales (Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial)  medidas generosas que desahoguen estas situaciones de crisis extrema, en la reunión que el  FMI celebró en abril no se decidió ni una sola medida de condonación o aplazamiento con respecto a la deuda de estos dos países que albergan a más de 700.000 refugiados albanokosavares.

    “Colonia, 19 de junio. Cumbre del G-8: el mundo va a estar pendiente de las decisiones que se tomen en torno a la deuda externa”.
 

15O ONGS PIDEN AL GOBIERNO ESPAÑOL QUE DEFIENDA LA CONDONACION DE LA DEUDA PARA CENTROAMERICA EN LA PROXIMA REUNION DEL CLUB DE PARIS

    Madrid, 4 de diciembre de 1998.- La plataforma de la campaña "Deuda externa ¿deuda eterna?",  compuesta por más de 150 organizaciones sociales, sindicales, religiosas, ecologistas y de cooperación para el desarrollo, ha dirigido una carta a los representantes del Gobierno español que van a asistir a la reunión convocada, entre el 7 y el 11 de diciembre, por el Club de París (foro de los países acreedores), en la que se le pide, entre otras cuestiones, que defienda la condonación total de la deuda externa de los países centroamericanos afectados por la catástrofe del huracán Mitch, en vez de la moratoria del pago de la misma, tal y como se ha especulado en los últimos días.
     También se insta al Gobierno español a que asuma una actitud de liderazgo en dicha reunión, "defendiendo medidas que puedan resultar efectivas para permitir la reconstrucción de estos países y evitar su asfixia financiera y humana". Por otro lado, se hace referencia a la urgencia de "definir nuevos umbrales de condonación de las deudas de estos países en relación con el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) y el Banco Centroamericano de Integración Económica".
     Por último, en la carta enviada al Gobierno español, la Plataforma por la condonación de la deuda externa, llama la atención sobre lo importante que resulta en estos momentos "que se cuente con la participación de organizaciones representativas de la sociedad civil centroamericana, para garantizar la transparencia en el proceso de cancelación de la deuda y la opción de un enfoque de desarrollo humano en cuanto a la utilización de las ayudas".
     Además, se ha enviado una copia de esta carta a los portavoces de los grupos  parlamentarios representados en la Comisión de Cooperación del Congreso de los Diputados, con el fin de que estén al tanto de las gestiones que se están haciendo desde la Plataforma para conseguir aliviar el peso de una deuda que mantiene ahogadas las economías de Honduras, Nicaragua, Guatemala y El Salvador, al tiempo que impide que sus poblaciones puedan beneficiarse de mayores inversiones en terrenos tan básicos del desarrollo social, como la sanidad, educación o el cuidado del medio ambiente.
 

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